Por qué hacer este foro? :

La desestructuración del tejido social está presente en todo el acontecer de la vida cotidiana y lo podemos observar en una crisis creciente en los ámbitos político, económico, alimentario, energético, social y personal. Vivimos entonces una situación de emergencia, que se agudiza con la instalación del “escudo estelar” en Europa, con lo cual se reiniciaría la carrera armamentista. Esto terminaría afectando de forma directa a todos los países de la tierra, incluyendo América Latina y, por supuesto, México.

Frente al caos mundial, la situación en América Latina es interesante. A pesar de que aumenta el desempleo y la violencia en todos los campos y algunos gobiernos siguen buscando la solución en las privatizaciones y el neoliberalismo, también es notorio que nuestros pueblos están despertando y que hay una creciente concientización de grandes sectores de la población, aun con el control y la manipulación de los medios de comunicación masiva, como sucede hoy en Venezuela, Bolivia, Paraguay, Ecuador, etc.

El caso de Bolivia es particularmente interesante por ser el único gobierno en el mundo que contempla en su nueva constitución, el rechazo a la guerra como solución de conflictos internacionales. Bolivia es un ejemplo de organización popular que ha generado importantes transforma_ciones sociales sin recurrir al recurso de la violencia y sin propiciar una guerra civil, a pesar de los grupos minoritarios secesionistas apoyados por el gobierno del Sr. Bush.

México se inserta dentro de esta problemática latinoamericana con una situación particularmente delicada, sobre todo después de las elecciones de junio de 2006. Vivimos una crisis de credibilidad en el gobierno y en las instituciones; y la gente no vive la estabilidad económica, ni la democracia ni mucho menos la disminución de la violencia. El “gobierno federal” no ha logrado el crecimiento económico ni la generación de empleos prometidos y su fracaso se debe a su sometimiento a los dictados del FMI y del BM. Queda claro que las soluciones no vendrán de la clase política. Los políticos tradicionales se han convertido en retardatarios del cambio y no resolverán el desastre social al que ellos mismos nos han llevado porque pondrían en riesgo su pequeña parcela de poder. Si la gente lo permitió en el pasado, hoy empieza a movilizarse.

El “Foro del Nuevo Humanismo. México 2008” pretende colaborar en la búsqueda de alternativas, tratando de ampliar la perspectiva respecto del momento que nos toca vivir. Es de nuestro interés abrir el intercambio y la reflexión hacia los temas sociales más importantes de la actualidad. El Foro busca dar espacio a los movimientos sociales emergentes y a las organizaciones sociales de base que están buscando transformaciones profundas, evitando la violencia en todas sus manifestaciones.

Apuntamos a fortalecer la acción reflexiva en torno a la dirección del proceso social, que se sustenta en dos pilares fundamentales: poner al ser humano por encima de cualquier otro valor y la acción no violenta. La violencia social que experimentamos no es sólo un efecto negativo secundario, sino un factor consustancial al sistema, que impone condiciones humanas violentas y deshumanizantes que generan, a su vez, reacciones violentas equivalentes, en una escalada creciente e infinita.

Este es un Foro donde apostamos a la convergencia en la diversidad. Más allá de los logros concretos que seguramente alcanzaremos, lo importante es aportar en la búsqueda de un nuevo camino que permita salir de la violencia y la discriminación que se experimenta en el vivir cotidiano.

Los movimientos sociales que se están fortaleciendo en México alrededor de la crisis energética, particularmente del petróleo, y otros conflictos sociales no resueltos estructuralmente, sobrepasan ya a los líderes sociales y a los partidos políticos que los dirigen. La diversidad está en la sensibilidad de la gente joven y podría ser el factor cohesor para un cambio social estructural. El reto es la reconstrucción del tejido social desde el reconocimiento y la aceptación de la diversidad y a través de la metodología de la no violencia. Esta es la nueva etapa que se está gestando en la región y es la nueva etapa que apoyamos desde el foro en México. Afirmamos que la convergencia diversidad es la posibilidad de elaborar una respuesta coherente a la situación de crisis de nuestro país.

Este foro convoca a los sectores más progresistas del ámbito académico, político y social a la discusión y a la elaboración de propuestas de acción conjuntas. Que el Foro afirme la diversidad y presione para que se abran los espacios de decisión a quienes hoy por hoy los tienen bloqueados. Que este proyecto no quede aislado de la región ni del mundo. Que sea un encuentro para reflexionar de manera profunda sobre el mundo al que aspiramos.